El cambio de hábitos es algo que todos debemos experimentar para mejorar como seres humanos.

Sin embargo, no siempre resulta fácil hacer los cambios necesarios.

Por suerte, hoy te traemos algunos hábitos fáciles de implementar.

Para mejorar nuestra vida, no es necesario hacer cambios drásticos.

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SI TENEMOS BUENOS HÁBITOS SERÁ MÁS FÁCIL TENER UNA VIDA FELIZ Y BIEN APROVECHADA

Sustituir una mala conducta por una buena, de forma paulatina, es lo que provoca cambios drásticos a la larga.

Hoy en CreditoAgil.es queremos hablarte de 8 hábitos buenos que puedes implementar en tu vida.

Estos hábitos son fáciles de adquirir, no requieren un gran esfuerzo. Por eso son tan maravillosos.

Esperamos que realmente te ayuden a cambiar tu vida, y que, como dijimos en el artículo anterior, vivas tu vida para ser feliz.

Deseamos que te guste tu vida lo máximo posible, por eso te ofrecemos estos 8 hábitos que te ayudarán.

Conductas que debemos agregar a nuestra vida

Para eliminar un mal hábito, no basta con eliminarlo y ya está.

La mayoría de las veces, es mucho más fácil sustituirlo por uno positivo. Esta es la forma fácil y correcta de hacerlo.

En el artículo anterior hablábamos de malos hábitos que es posible que tengas en tu vida.

Para eliminar esos malos hábitos, no basta con conocerlos y querer eliminarlos. Necesitas sustituirlos por un hábito positivo.

Por ejemplo, si tienes el mal hábito de dejar todo para después, necesitas sustituirlo por el hábito de hacer las cosas cuando es el momento de hacerlas, y no en otro.

Conductas beneficiosas

Tener algunos buenos hábitos nos puede ayudar generosamente a tener una vida mucho mejor.

Esperamos que con estos ocho que te vamos a mostrar a continuación tengas una idea para comenzar a mejorar tu vida.

No olvides prestar atención y tomar nota para aplicar en tu vida aquellos buenos hábitos que realmente te resulten útiles.

Recuerda que, con leer no basta: necesitas aplicar para ver cambios significativos en tu vida.

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Ríe lo más que puedas

Aunque parezca una tontería de hábito, la realidad es que es muy beneficioso para la salud, tanto física como mental.

Reírnos a menudo nos ayuda a generar la hormona de la felicidad.

A veces se nos olvida que hay algo que se llama reír y que debemos hacerlo con tanta frecuencia como podamos.

De hecho, no debería pasar un día entero sin que te salga, al menos, una carcajada desde lo más profundo.

Entendemos que no todos los días son de fiesta, pero una buena risa no se le puede negar a nadie.

Cuanto menos a nosotros mismos.

Tomar una siesta de entre 20 y 40 minutos

Para vivir más tranquilos y más despejados, a veces es bueno echarnos una siesta.

Pero, ojo, cuando hablamos de siesta no nos referimos a dormir cuatro horas.

Esto solo altera nuestros ritmos de sueño.

Se trata de un pequeño “descanso” más que “sueño”. De entre 20 y 40 minutos. Como máximo puede durar 45 minutos, ya que solo se trata de “resetearnos”. 

HÁBITOS QUE DEBES IMPLEMENTAR | Los beneficios de la siesta

Recuerda que no puede en ningún caso llegar a ser de una hora, porque de esa forma solo consigues cansarte más, y dormir peor por la noche, que es cuando realmente debes dormir horas.

Aprende algo nuevo cada día

Nuestro cerebro es un músculo.

Debemos ejercitarlo cada día. Para ello, debemos proponernos la meta de aprender algo nuevo cada día.

Un día en que no aprendamos absolutamente nada nuevo, habrá sido un día “perdido”.

Por eso, te aconsejamos que, por la noche, trates de recordar qué fue lo que aprendiste ese día y que ayer no sabías.

Es muy importante hacer este ejercicio, porque además te ayuda a la memoria.

Desde luego, entrenar el cerebro es lo mejor que podemos hacer, y añadirle nueva información cada día es una de las mejores formas.

Levántate todos los días a la hora que dijiste

A veces cuando nos vamos a dormir decimos: mañana me levanto a las seis de la mañana.

Sin embargo, al día siguiente, cuando suena el despertador a las seis, la pereza puede con nosotros.

Recuerda que la pereza es uno de los malos hábitos que mencionamos en nuestro artículo anterior. Olvídate de ella y haz caso de lo que dijiste el día antes: me voy a levantar a las seis.

¿Cómo vas a tener un buen día, y productivo, si ya lo comienzas fallando a tu palabra?

Aunque no lo veas así, es tal como es.

Mantener tu motivación

Todos los días tienes que buscar la forma de mantener alta tu motivación.

Muchas veces dejamos que los problemas del día a día nos bajen la motivación que deberíamos tener.

Esto es muy frustrante. Pero debemos mantener la motivación lo más alta posible siempre.

Necesitamos hacerlo así porque, si no, cualquier problema nos tumbará y nos sacará de nuestro camino.

Revisa tus objetivos

Cada noche, antes de irte a dormir, revisa qué has hecho durante ese día.

¿En qué punto te encuentras en la consecución de tus objetivos?

¿Estás siendo lo suficientemente disciplinado?

Este es otro de los hábitos que debes implementar en tu día a día.

Este es otro de los hábitos que debes implementar.

¿Estás alcanzando todos los objetivos que te pones para cada día?

A la vez que revisas lo que has hecho durante ese día, puedes planificar la ruta para el día siguiente y el resto de la semana.

Simplifica y automatiza

Todo lo que puedas simplificar para que no te ocupe tanto tiempo, y todo lo que puedas programar o automatizar para que no tengas que hacerlo, hazlo.

Esto te ahorrará una gran cantidad de tiempo que podrás invertir a hacer cosas más importantes y que, realmente, requieran de tu esfuerzo.

Di que no más a menudo

Muchas veces tenemos el síndrome de la eterna disposición. No siempre podemos decir que sí a todo lo que nos dicen de hacer.

Necesitamos establecer unas prioridades.

Si alguien nos ofrece un plan o nos pide hacer algo que no podemos hacer, o que no nos viene bien, necesitamos decir que no.

Si no, llenaremos nuestra vida de tareas ajenas y no estaremos haciendo lo que realmente es importante para nosotros.

Recuerda que tu vida solo la puedes vivir tú y nadie más.

Por eso, atender constantemente a las necesidades de otras personas en detrimento de las tuyas, no te resultará nada positivo.

Estos son algunos de los hábitos que debes implementar en tu vida para ser mucho más feliz.

¿Y que pasa con las malas costumbres?

Porque, aunque nuestra vida sea buena, siempre tenemos cosas que nos gustaría mejorar.

Cuando tenemos una vida que no nos gusta al cien por cien, suele ser porque hay cosas en ella que nos gustaría cambiar.

La mayoría de las veces, estas cosas que nos gustaría cambiar son hábitos de nosotros que no nos gustan.

También es posible que, lo que no nos gusta, sean los resultados que han traído los hábitos que tenemos.

Por eso, hoy vamos a hablar de 7 hábitos pésimos que debes evitar en tu vida.

Eliminar estos 7 malos hábitos para ser feliz

Eliminar estos 7 malos hábitos para ser feliz

Cuando venimos al mundo no lo hacemos con el fin de convertirnos en personas desgraciadas.

Tenemos multitud de herramientas a nuestra disposición para ser felices.

Por eso, si no estás siendo feliz ahora mismo, quizás se deba a que no estás utilizando esas herramientas. El cambio de hábitos es algo fundamental para conseguir ser realmente felices en nuestra vida.

Los hábitos que tienes, tanto buenos como malos, son los que te han llevado a tu situación actual.

Revisa los siete hábitos pésimos que vamos a ver a continuación para ver si cumples alguno de ellos que te gustaría cambiar.

Como hemos dicho, estos siete malos hábitos pueden estar haciendo que tu vida no sea como debería.

Si te gustaría cambiar algo de tu vida y no sabes por dónde empezar, te invitamos a que eches un vistazo.

Puede que alguna de estas costumbres esté tan implementada en tu vida, que, ni siquiera te hayas dado cuenta de lo perjudicial que resulta para ti.

Te invitamos a que revises estos siete hábitos y seas sincero contigo mismo ¿cuántos de ellos tienes? ¿Cuáles te gustaría eliminar primero?

Dar soluciones mediocres

Cuando hablamos de soluciones mediocres nos referimos a soluciones que, realmente, no resuelven el problema.

Imagina que tienes a tu hijo teniendo una rabieta. Darle el gusto, aunque soluciona la pataleta, no arregla el problema.

El problema real es que tu hijo no tiene el sosiego necesario para no coger una rabieta en medio de todo el mundo.

Si simplemente le das la piruleta o el móvil para que juegue, no estás arreglando el problema.

Por eso, si eres del tipo de personas que recurren a este tipo de “soluciones”, puede que esto te esté ocasionando más problemas que soluciones, este es otro de los hábitos pésimos que debemos evitar.

Actuar de forma impulsiva

Si eres una persona que actúa de forma impulsiva en muchos sentidos, puede que tengas un problema quizás este es uno de los hábitos pésimos mas peligroso. Pongamos como ejemplo fácil el de las compras.

¿Eres una persona que compra por impulso?

Si es así, es posible que estés teniendo problemas económicos. 

Por eso, te recomendamos que revises tus impulsos y, sobre todo, que aprendas a controlarlos. No solo es en el plano económico donde estos impulsos te pueden ocasionar problemas.

Culpar a otras personas de tus resultados

Cuando ocurre algo desagradable en tu vida ¿asumes la responsabilidad que te toca?

No se trata de que te fustigues. Muchas veces nos ocurren cosas imprevistas, que no podemos prever y que son fatalidades.

Sin embargo, la mayoría de las veces que nos ocurren cosas, hay un responsable.

La mayoría de las veces que hay un responsable, somos nosotros mismos. Por eso, te invitamos a reflexionar ¿echo la culpa de mis problemas a otras personas?

Hay quienes culpan de su situación al gobierno, a la situación económica, a sus padres que lo educaron mal, a su marido o su esposa… y no se dan cuenta de que el problema está únicamente en ellos.

Decidir desde una emoción de miedo

Cuando tomamos una decisión debemos hacerlo con la cabeza fría.

Si basamos nuestras decisiones en el miedo, cometeremos graves errores. Por eso, te invitamos a reflexionar una vez más:

Cuando tengo que tomar una decisión ¿pienso en qué es lo peor que podría pasar? ¿O tomo la decisión de forma racional?

Procrastinar

Un hábito horroroso que muchos sufrimos es el hábito de procrastinar todas nuestras tareas.

Esto significa, dejarlas para otro momento. Las cosas que no nos gusta o no nos produce placer hacer, las dejamos para otro momento más oportuno.

Sin embargo, el momento en que nos apetece hacer eso nunca llega, por lo que la tarea se posterga hasta que ya no nos queda más remedio que hacerla, porque es urgente.

Si dedicamos un tiempo al día a hacer aquello que no nos gusta tanto, estamos seguros de que nuestros resultados serían diferentes.

Sin embargo, si huimos de aquello que no nos gusta, podemos vernos en un problema a la larga.

Ser perezoso

Desde luego, procrastinar es una forma de ser perezoso. Sin embargo, existen otras muchas.

Todas ellas nos perjudican porque no nos ayudan a convertirnos en personas de resultados.

Cuando somos personas perezosas, no vivimos como debería ser.

Y es más, muchas veces hasta nos sentimos mal, porque, evidentemente, a nadie le gusta ser perezoso.

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Esperar que llegue el momento

Si eres de las personas que está esperando que llegue el momento perfecto para hacer lo que tiene que hacer, tenemos una noticia para ti: el momento perfecto no existe. Actúa hoy.

Te recomendamos que dejes de lado la espera al “momento perfecto” porque, todavía, no ha habido un momento perfecto para hacer nada en nuestras vidas.

El único momento perfecto para hacer algo, es aquel momento en que lo haces.

 

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