Los préstamos sin aval son algo cada vez más común entre los prestamistas privados, pero aun así, debemos tener en cuenta algunos consejos a la hora de solicitar nuestro préstamo sin aval si no tenemos un aval que nos respalde.

AUMENTAR TUS PROBABILIDAES DE CONSEGUIR UN PRÉSTAMO SIN AVAL

Hoy vamos a darte 7 claves para aumentar la probabilidad de conseguir un préstamo sin aval.

  1. Tener ingresos estables

En el caso de los bancos necesitarás ser funcionario o llevar muchos años en la empresa para que puntúen positivamente tus ingresos.

Sin embargo, con los prestamistas privados no es tan complicado.

Basta con que tu fuente de ingresos sea estable, de forma que vale tanto nómina, como prestación por desempleo, beca o pensión.

  1. Ser mayor de 30 años

Los prestamistas nos empezarán a tomar enserio a partir de los 25 años, sobre todo cuando el préstamo que solicitamos es para estudios.

Pero sin embargo, se fían más de las personas mayores de 30 años, ya que por algún motivo perciben que el riesgo será menor, más o menos como ocurre con las compañías de seguros.

  1. No ser moroso

Las personas que tienen deudas pendientes o que están registradas en ASNEF o RAI lo tienen bastante más difícil a la hora de conseguir financiación.

En un banco es algo impensable, pero algunas empresas de crédito privadas ya permiten que si estás en un registro de morosos puedas solicitar tu crédito.

En nuestra web disponemos de dos prestamistas que ofrecen crédito a personas con ASNEF:

  1. Pedir a más de un prestamista a la vez

Hasta el momento de la firma, no nos hemos comprometido a nada, de forma que podemos solicitar nuestro crédito a más de un prestamista a la vez, y una vez que tengamos las respuestas, elegir cuál nos conviene más.

Entra en nuestra página Crediotagil.es y elige entre nuestros servicios para poder solicitar desde nuestra propia página todos los prestamistas que quieras, para poder elegir después.

  1. Aportar la documentación

Al solicitar nuestro préstamo sin avales a un prestamista privado deberemos aportar toda la documentación pertinente, ya que al no ser nuestro banco no dispone de nuestro historial.

De todas formas, el papeleo que tendremos que hacer con un prestamista privado, no es ni de lejos el que tendríamos que hacer con una entidad bancaria.

  1. Dos titulares, mejor que uno

Si cuando solicitamos el préstamo (en un banco), lo firman dos personas con ingresos en lugar de una, tendremos más posibilidades de que nos lo acepten.

El riesgo será menor ya que es más improbable que los dos se queden en el paro a la vez.

  1. Cuidar las formas

Tanto si pedimos el crédito por mail, como si lo pedimos por teléfono o en persona, debemos tener cuidado con nuestra ortografía, nuestra forma de hablar o nuestra vestimenta.

Es importante que no parezcamos “desesperados”. Sería buena idea hacer preguntas sobre el crédito que dejen entender que sabemos de lo que estamos hablando, como pueden ser los plazos, o alguna pregunta que haga ver que tenemos la situación controlada.

 

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